jueves, 22 de agosto de 2013

Y que de la sonrisa?


Qué cosa hay más placentera que mirar a alguien y que nos devuelva una sonrisa?
El recibir una sonrisa por respuesta implica aceptación, amabilidad, vínculo. He leído en algún lado  que la sonrisa es  el elemento de comunicación más fuerte que existe. Una comunicación sin palabras.
No lo dudo, pues ese solo gesto ablanda cualquier tipo de relación. Hay tantas anécdotas de la sonrisa brindada a tiempo!.
Los estudiosos de la evolución del bebé dicen que hacia la sexta semana de vida el bebé comienza a sonreír, este sencillo gesto no solo lo pone en comunicación con el mundo exterior sino que provoca en los padres y en quienes lo rodean sentimientos de alegría, entusiasmo y ternura.  A estas primeras sonrisas, los adultos responden con otras más grandes y con ello el bebe se siente apreciado , aceptado y querido.

Sin embargo, en el  autismo, los niños suelen tener aplanamiento afectivo, es decir que no expresan emociones desde muy bebé, incluso no muestran atención cuando se les estimula (no siguen con la mirada al evaluador) y muestran marcada indiferencia al mundo externo.
Entonces, acá también se produce, esta falta de reciprocidad (sonrisa –respuesta), tan natural de la evolución del niño, y tal vez aquí nomás es donde las madres (y digo madres porque somos las mas observadoras en estos casos) empezamos a reflejar en nuestra mirada las sospechas o dudas por la falta de devolución de nuestros juegos y caricias. Tan de allí parte el desconcierto que generalmente los pediatras eluden tomar en cuenta.

La sonrisa como respuesta al cruce de miradas nos provoca calidez y ahora hasta se investigan los efectos terapéuticos de sonreír aunque sea forzadamente.
El caso es que aunque sea un ejercicio forzado, el beneficio de sonreír  se da igualmente en la persona, pues resulta una conducta incompatible con la tristeza, generando un impulso eléctrico en el cerebro y una liberación de endorfinas, aspectos vinculados con las emociones positivas y la alegría

Estoy de acuerdo con esto y es una de las respuestas que más se aprecia, aún cuando ud.,o yo nos crucemos con alguien que nos inspira compasión o tristeza.
 Ensayemos mirar con una sonrisa. Tal vez nos asombremos….yo lo he hecho hasta con los empleados del estado cuando tenía que hacer un trámite engorroso y me ha dado muy buenos resultados ¡!!!.

Emulando a un viejo conductor de televisión: “hay que sonreir mas!!”

2 comentarios:

claudia dijo...

....me encanto tu publicación, recuerdo de adolescente y tengo una carta de mi maestra de escuela dominical (Olga Carim), que decia algo asi...nunca dejes de sonreir....a traves de tu sonrisa mostras a Jesús)....este comentario es a nivel Cristiano, pero una sonrisa...cura...da fuerzas...entusiamo...vida!!!!!!!!!!!!
te quiero Lucre!!!!

Ana Lucrecia Dolce dijo...

Gracias Claudia! me encanta que publiquen en el blog, la idea es compartir opiniones y debatir diferencias.
Besos!